Si estás pensando en montar en casa tu propio armario para el cultivo de marihuana en el hogar, te recomendamos que prestes atención y tomes nota, ya que a continuación te vamos a dar las claves para utilizar un armario de cultivo en casa y sacarle el máximo partido. Y es que aunque no es demasiado complicado de utilizar, sí que implica una dificultad mayor a la que puede parecer en un primer momento, por ello hemos querido darte una serie de consejos que te serán de gran ayuda. Comenzamos.

Hazte con tu armario

Lo primer de todo será comprar un armario que se ajuste a lo que estás buscando. No debería ser demasiado complicado, ya que hoy en día puedes comprar este tipo de armarios de forma online (http://www.elcogollo.es/218-armarios-de-cultivo-de-marihuana), sin ni siquiera salir de casa.

Asegúrate de que se adapte a lo que necesitas y hazte con él. Una vez lo tengas, el primer paso estará superado.

Iluminación

La iluminación será uno de los puntos más importantes para el éxito de tu armario. Es importante que te hagas con unos focos que dispongan de lámparas de sodios de unos 600 vatios, y que estén situadas a unos 50 o 60 centímetros aproximadamente de las plantas.

Es importante ir subiendo las lámparas a medida que las plantas vayan creciendo, respetando siempre esta misma medida. También debes tener en cuenta que la mayoría de plantas precisan de unas 18 horas de luz al día, y de unas 6 de oscuridad.

Ventilación

La ventilación también tiene un papel protagonista en tu armario, y para que sea perfecta debes contar con un extractor que haga la función de ventilador  a la vez que de intractor. Mientras las luces estén encendidas el extractor debe estarlo también, y durante la noche, lo recomendable es conectarlo una vez durante quince minutos, cada hora. Para ello, lo mejor es comprar un conector programable.

Temperatura

Y por último llegamos al punto de la temperatura, que en ningún caso debería ser superior a 31 grados, ni inferior a 17. Los expertos aseguran que la temperatura ideal está entre los 20 y los 28 grados. También es importante que los niveles de humedad no superen el 75% ni bajen del 20%, siendo lo más recomendable que se mantengan entre el 50 y el 60 por ciento. Para ello lo más recomendable es contar con un termohigrómetro que permita medir la humedad en el ambiente.